Hemos desarrollado una metodología de trabajo propia, estructurada en fases claramente definidas, que acompaña al cliente desde la definición inicial de sus objetivos hasta la formalización de la operación y su seguimiento posterior. Este modelo permite anticipar riesgos, ordenar la toma de decisiones y asegurar que cada paso se ejecuta con el nivel de análisis, control y discreción que requiere una inversión inmobiliaria de valor.
La metodología de la firma se apoya en siete principios fundamentales:
- Definicióndel mandato. Análisis de los objetivos del cliente, su horizonte temporal, su perfil de riesgo y los criterios de inversión o desinversión que regirán la operación.
- Originación y selección. Identificación de oportunidades acordes al mandato y aplicación de un proceso de filtrado interno que asegura que únicamente se presentan activos con fundamentos sólidos.
- Análisis y valoración. Estudio de la ubicación, el estado del inmueble, la situación urbanística y arrendaticia, la rentabilidad y el potencial de revalorización, con apoyo de datos de mercado y comparables.
- Presentación de la oportunidad. Elaboración de la documentación necesaria para una toma de decisiones informada: información técnica del activo, análisis de mercado, rentabilidad estimada y principales riesgos identificados.
- Negociación y estructuración. Defensa de los intereses del cliente en todas las fases de la negociación y apoyo en la estructuración de la operación.
- Due diligence y cierre. Coordinación de los procesos de due diligence técnica, legal y financiera, así como de la relación con notarías y asesores externos hasta la formalización de la transacción.
- Relación a largo plazo. Seguimiento continuado con el cliente para acompañarle en futuras operaciones de inversión, desinversión o reposicionamiento de su patrimonio inmobiliario.
